Repartición de bienes sin matrimonio

Los conflictos en una pareja ocasionan ciertas consecuencias. El hecho de haber compartido una serie de bienes implica que, tras la ruptura, se necesite realizar la repartición de los mismos. 

Para ello, es preciso contar con un servicio legal que pueda hacer el trámite de forma rápida y sencilla, de ahí que mucha gente recurra al divorcio express como medida para solucionar este tipo de conflictos. Así lo puedes encontrar en Digilex. No obstante, es conveniente saber más sobre las características propias de este proceso de unión en pareja.

Para esclarecer las dudas y que tengas un conocimiento más preciso, te explicamos en este artículo qué es la repartición de bienes sin matrimonio, la unión marital de hecho y cuáles son las características que influyen en términos legales.

¿Qué es la separación de bienes?

En el régimen económico de una pareja que ha oficializado su relación de manera legal, se produce una diferenciación de los patrimonios individuales de cada uno. Esta cláusula queda estipulada en el matrimonio o en la propia unión marital, de tal manera que cada cónyuge tiene en posesión una serie de bienes y derechos que, en general, quedan administrados y gestionados de manera independiente. 

En este sentido, no se realiza la compartición de todos aquellos bienes que están en poder de cada uno; es decir, no se vinculan en conjunto ni tampoco se llegan a tener derecho sobre ellos en el caso de que se pueda romper la relación. De este modo, la gestión propia del patrimonio viene a cargo de las funciones individuales. Al fin y al cabo, es una manera de no ocasionar riesgos y se evita la posibilidad de que uno de los cónyuges pueda intervenir sobre los derechos del otro.

No obstante, hay otros bienes que pueden ser adquiridos conjuntamente durante el tiempo en que existe la unión marital, incluso aquellos cuya titularidad puede resultar difícil de demostrar; por tanto, simplemente se tendría que hacer una liquidación de los bienes.

Hay unos derechos cuando se firma la unión marital de hecho: 

  • Por un lado, se puede pactar un régimen económico entre ambos, del mismo modo que si fallece uno de los miembros de la pareja, el otro puede recibir una pensión de viudedad.
  • Por otro lado, pueden recibir ciertas bonificaciones a través del impuesto de sucesiones y donaciones, al igual que obtener otras garantías económicas por parte de instituciones públicas, ya sea en ayudas al alquiler o de compra de inmuebles.

A su vez, no hay que olvidar que, a efectos prácticos, son una pareja que oficializa la relación, semejante a un matrimonio; por tanto, también tienen la posibilidad de realizar los trámites de adopción. En este sentido, se les da la posibilidad de formar una familia al igual que pueden hacer otras parejas que han realizado un casamiento por lo civil o religioso.

¿Qué sucede si quieren romper la relación? El divorcio express online es una solución, de tal manera que mucha gente recurre a un trámite sencillo y eficaz con abogados profesionales. Se desvinculan sentimentalmente y legalmente, con el fin de que ambos salgan beneficiados de forma igualitaria.

¿Qué es la unión marital de hecho y en qué se diferencia del matrimonio en términos legales?

En la actualidad, hay una fórmula para oficializar la relación en una pareja. Consiste en la unión marital de hecho, pero ¿qué es exactamente? Se le conoce como una figura jurídica que se aplica en aquellas parejas que establecen una unión sentimental y que mantienen una situación de convivencia. En este caso, no hay un vínculo matrimonial tradicional.

La decisión de llevar a cabo esta consolidación de la relación se produce de forma consentida entre las dos personas; de este modo, se configura un estado común en el que no se contrae el matrimonio civil o religioso, sino que se realiza una unidad conjunta entre ambas partes, como si fuesen compañeros de vida. Pueden ser parejas de sexo distinto o del mismo, de ahí la concepción libre del procedimiento.

Para establecer esa unión no es necesario demostrar un período de convivencia mínimo ni tampoco una compartición de bienes. En realidad, se certifica mediante un acta notarial que determine el carácter oficial de esa unión, de tal manera que no se necesitan testigos u otros documentos que acrediten la existencia de una relación entre ambos. Solo con la declaración de los cónyuges se puede certificar la unión marital de hecho.

¿En qué se diferencia del matrimonio tradicional? Este se plantea desde un punto de vista estable y permanente de dos personas que oficializan la relación y la convivencia. Se incide también en el patrimonio de ambos para crear, incluso, un régimen económico compartido, a partir del cual se puede clasificar en separación de bienes, gananciales o por régimen de partición. 

Es aquí donde se establece la gran diferencia, ya que la unión de hecho estipula un régimen económico voluntario y libre.

¿Cómo se reparten los bienes si me separo y vivía en unión libre?

Una vez que han pasado dos años tras haber firmado la unión marital de hecho, todos los bienes que hayan sido adquiridos por los cónyuges que han formado parte de esta unión a título oneroso, se procedería a la liquidación a través de un reparto igualitario y equitativo, siempre y cuando se disuelva la relación.

Desde un comienzo, es imprescindible que queden todos los bienes correctamente declarados según establece la ley. Así, a través de escritura pública y con declaración judicial, queda todo perfectamente estipulado desde un principio para evitar problemas a mayores en caso de ruptura, algo que es bastante común cuando se produce un divorcio express atendiendo al convenio regulador.

En el caso de que se compre una propiedad a nombre de los dos, los derechos de cada uno quedarán protegidos. En cambio, si se realiza a nombre de una única persona, puede suscitar un proceso judicial por la adquisición de la misma. En este tipo de situaciones, al igual que ocurre en los matrimonios, los miembros de la pareja recurren a abogados experimentados para llevar a cabo un divorcio de mutuo acuerdo.

De todas formas, si una propiedad tiene de titular a un individuo, va a ser el propietario de la misma a pesar de que se haya producido la separación. No obstante, siempre puede haber una reclamación por la otra parte en la que se demuestre que, en el fondo, hubo una participación en la compra y que, por tanto, se llegó a compartir de forma igualitaria.

En todo momento debe quedar todo por escrito de manera legal, ya que si se quiere demostrar este proceso, conviene tener bien claras todas las pautas oficiales que establece la ley.

¿Es cierto que solo la convivencia basta para que haya una unión marital de hecho?

Para establecer de manera legal la unión marital de hecho se deben cumplir algunos requisitos indispensables. Aunque es un proceso libre donde no se produce una firma estricta para compartir los bienes, sí que es cierto que debe haber unas garantías de que hay un signo de unión entre ambas personas.

En primer lugar, se debe acreditar un mínimo de convivencia con la pareja. De esta manera, se puede certificar la existencia de un vínculo emocional y sentimental que ejemplifica la relación. Es una forma de evitar que puedan establecerse uniones maritales aleatorias y por el simple interés de los cónyuges. Muchas veces se realizan estos procesos por el simple hecho de conseguir la legalidad residencial en el país de los extranjeros; por eso, es importante hacer una demostración legal.

Puede haber un arrendamiento o la compra de un inmueble, pero es preciso que si se quiere tener beneficios debe haber una unión marital de hecho oficial. A partir de ahí, pueden convivir o no juntos en una casa, pero al menos habrá un documento que acredite la convivencia de los dos. Este proceso puede resultar útil en el caso de que se rompa la relación y se necesite hacer un reparto de los bienes, de ahí que sea conveniente dejar todo perfectamente estipulado desde un principio.

Generalmente, se recurre a los abogados de divorcios express para solventar este tipo de dificultades. A través de ellos se gestiona toda la documentación y se trata de obtener el máximo beneficio para que, de manera justa y sencilla, se eviten situaciones difíciles o quebraderos de cabeza entre los miembros que formaron parte de la relación sentimental. 

Otra cosa es el divorcio con hijos, donde puede haber otras complicaciones respecto a la custodia de los mismos; es entonces donde se necesita un trabajo legal realizado por abogados especialistas en esta materia.

No obstante, el divorcio sin hijos no va a suponer mayor trascendencia que el proceso de reparto de bienes que hayan sido fijados desde el comienzo de la relación o que, simplemente, hayan sido adquiridos en conjunto por los cónyuges. Es decir, que se pueden centrar únicamente en todos los bienes patrimoniales que haya podido compartir. En caso de que hubiese separación de bienes, no habrá mayor problema cuando se rompa la relación.

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