¿Cómo explicar el divorcio a los hijos?

No cabe duda de que pasar por un divorcio sin hijos facilita mucho las cosas. El problema es cuando la pareja tiene descendientes en común, pues no siempre los padres están preparados para explicar explicar el divorcio a los hijos

La forma de hacerlo dependerá de la edad del niño y del estado de maduración y desarrollo en el que se encuentra. Sea como fuere, la situación personal de los padres puede afectarles de gran modo, por eso hay que hacer todo lo posible por mantener sus rutinas y proporcionar altas dosis de cariño y comprensión.  

En Digilex vamos a darte algunas pautas para que sepas cómo explicar el divorcio a los hijos y que este proceso sea lo menos traumático posible. 

Consejos para explicar a tus hijos el divorcio 

En el divorcio de mutuo acuerdo, los cónyuges deciden poner fin a su matrimonio bajo la vía pacífica, y si existe una buena relación entre ambos facilitará en buen grado el proceso. De hecho, lo más aconsejable en estos casos es que la pareja se reúna con sus hijos y explicar la situación todos juntos. 

Desde Digilex sabemos lo complicado que puede resultar un divorcio con hijos, por eso ofrecemos todas las facilidades para que el proceso de separación no resulte tan complicado para la familia. Somos expertos en el divorcio exprés online y desde aquí queremos ofrecerte algunas recomendaciones para que puedas explicar a tus hijos el momento que estáis atravesando para que puedan entenderlo y saber que el amor de sus padres hacia ellos nunca va a desaparecer. 

Si quieres saber cómo explicar el divorcio a los hijos, aquí algunas claves

  • Hablarlo abiertamente y al mismo tiempo con todos los niños de la pareja, empleando un lenguaje adecuado según su edad.
  • Es conveniente que ambos padres estén presentes para que los niños puedan apreciar que ha sido una decisión meditada y de mutuo acuerdo. Si sólo un miembro de la pareja decide dar el paso, los niños pueden creer que el otro es culpable de todo y sentirse decepcionados con él.  
  • Es importante que los niños no perciban miedo, nerviosismo o pesadumbre en los adultos, y que la decisión tomada por los adultos les quede clara. A los más pequeños les cuesta comprender lo que sucede y hay que mostrarse pacientes y empáticos. 
  • Si a los padres les preocupa este momento, lo más conveniente es consultarlo con un profesional de psicología infantil para que pueda orientarlos en el proceso. 
  • No delegar esta responsabilidad en otras personas, ya sean abuelos, amigos, profesores o el propio psicólogo. Los niños necesitan que sean sus padres los que aclaren el tema. Además, de ese modo podrán preguntar cualquier duda y nada mejor que sus progenitores para responderlas.
  • Es importante encontrarse bien anímicamente para no eludir el tema y evitar preguntas y comentarios al respecto. De ese modo, la separación podrá tratarse con la mayor naturalidad posible, algo que podrán apreciar, y contestar a todas sus dudas con firmeza y cariño.   
  • Tal vez en el momento no se les ocurra nada, pero con el tiempo preguntarán, de ahí que sea necesario dedicarles tiempo suficiente para que ambos progenitores puedan responder. Así sentirán que sus padres se encuentran disponibles para ellos cada vez que los necesiten. 
  • Tener en cuenta las posibles respuestas de los niños para retomar la conversación cuando se sientan preparados. Y es que en un primer momento pueden enfadarse, mostrar indiferencia, expresar signos de negación o dar lugar a situaciones de tristeza y llanto. Lo que debe hacerse, por tanto, es no quedarse en una primera reacción y encontrarse siempre disponibles.  
  • Si existen dudas sobre el proceso, es mejor esperar a tenerlo todo hilado antes de comunicárselo a los niños. Hay parejas que discuten y, aunque en un primer momento piensan en la separación, después deciden perdonarse e intentarlo de nuevo. Por eso no hay que precipitarse y tener las cosas claras antes de dar el paso. 
  • Expresar los sentimientos no es malo. Si los padres se encuentran tristes, no hay que tener miedo a expresar lo que sienten. Esto no significa que los niños los vean muy afectados, pero sí hablarles con franqueza y sinceridad.   
  • Los niños deben estar alejados de cualquier discusión o conflicto entre los adultos. En el divorcio express, la separación es de mutuo acuerdo y no se necesita intermediación judicial, de ahí que el nivel de conflicto sea inferior. El problema puede aparecer cuando existe disconformidad o tensión entre los padres. En estos casos, lo más aconsejable es que ambos respondan a las preguntas de sus niños con la mayor neutralidad posible, sin que ninguno de ellos salga perjudicado. Así, los pequeños no se pondrán en la tesitura de elegir un bando o tener que escuchar reproches o cosas negativas dirigidas hacia uno de los padres.   
  • Nunca se debe utilizar a los niños como transmisores de mensajes, principalmente cuando los adultos se están peleando. El proceso de divorcio debe tratarse de la forma más civilizada posible y, si es posible, todos juntos.

Explicar que el amor de los padres hacia ellos no va a cambiar

Los pequeños deben comprender que el amor entre un padre y un hijo es algo muy especial que no cambia por nada. Las parejas pueden divorciarse, pero los padres siempre van a ejercer ese rol, de ahí que siempre estarán bajo su cuidado y que su amor siempre se mantendrá intacto. 

Una de las cuestiones que más suelen abordar los psicólogos infantiles está relacionada con la culpa. Muchos niños se sienten responsables del divorcio de sus padres, por eso es preciso aclarar ante todo que el amor que sienten sus progenitores hacia ellos es incondicional. Esta culpa es una reacción común entre los niños, aunque no siempre se sinceran y expresan lo que sienten. Si papá y mamá ya no están juntos, puede que se deba a su mal comportamiento o por los muchos reproches que se hacían al hablar de ellos. 

Es muy importante dejarles claro que el divorcio es una cuestión entre adultos y que ellos no tienen culpa de nada. Las cosas suceden y ellos no deben asumir una responsabilidad que no les compete.

Los adolescentes son quienes pueden sentirse más responsables y los que inciden más sobre los detalles del divorcio. Los padres, en estos casos, deben mantener conversaciones abiertas y muy tranquilas para dejarles claro que no son culpables, que su actitud frente a ellos no va a cambiar y seguir manteniendo las expectativas más altas acerca de su comportamiento.  

Ante una situación familiar hipotética en la que se hace necesario hablar con pequeños, es preciso aclarar que ya no van a seguir viviendo todos juntos, pero que nunca estarán solos y que ambos estarán ahí para protegerlos y cuidarlos.

Los padres, además de hacer hincapié en lo mucho que los quieren, también deberán contarles cómo transcurrirán sus vidas a partir de ese momento y dejar muy claro que no es culpa de ellos. La idea es transmitirles que se encuentran orgullosos y que están muy contentos de tener los hijos que tienen. 

Como decíamos anteriormente, también es oportuno expresar todo lo emocional e indicarles que tal vez noten que se encuentran un poco tristes y que es normal que ellos también lo estén, pero que es algo que pasará. También hay que insistir en el hecho de tratar el tema cuando lo crean conveniente y que ambos siempre estarán ahí para responder cualquier duda. 

Preguntas que se hacen los niños

Algunos niños están más preparados que otros para afrontar una situación así, pero en cualquier caso, muchos de ellos evitarán hacer ciertas preguntas por temor. Es clave incidir en los pequeños y que encuentren varias oportunidades para que puedan hacer sus preguntas sin miedo y expresar así lo que sienten o lo que les preocupa. De ese modo, el niño podrá aliviar cualquier carga y prevenir problemas que pudieran presentarse con el tiempo. 

Una de las cosas que más les preocupa a los niños es si sus padres les van a abandonar y cómo cambiará su vida a partir de ese momento. Sin embargo, otras preocupaciones pueden interiorizarlas y no manifestarlas abiertamente, de ahí que los padres deban animarlos a expresar sus emociones sin pudor. 

Gran parte de los niños se responsabilizan ante la ruptura de sus padres y no todos son capaces de preguntarlo de forma directa. En ocasiones, pueden preguntar hasta qué punto son ellos culpables o si pueden hacer algo para que todo vuelva a ser como antes. 

Asimismo, otra de las preguntas clave que suelen hacer los niños es si sus padres los van a querer igual o cuándo podrán ver al miembro de la pareja que deja la casa familiar. Otra de las preocupaciones que suelen mostrar es si deberán de cambiar de vivienda o de escuela, y si tendrán el mismo nivel de recursos que antes.  

Sea cual sea la pregunta, los padres deben ser claros y honestos, y responder sin titubeos para que los niños puedan percibir seguridad en sus respuestas. Así se sentirán seguros y queridos por sus padres. 

Explicarles cómo va a cambiar su día a día resulta esencial y, aunque el cambio puede resultarles aterrador, exponerles tranquilamente lo que pasará, contribuirá a que sea mucho más llevadero y menos traumático.

En Digilex contamos con abogados de divorcios express para procurar un proceso rápido y menos doloroso. Si necesitas información para disolver tu matrimonio a un precio reducido y sin esperas, no dudes en consultar con nuestro equipo de expertos en convenios reguladores de mutuo acuerdo.

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